Los juegos infinitos se caracterizan por un bucle de juego persistente sin un final definido, enfocándose en la progresión continua y la optimización de recursos mediante controles de acción directa. La mecánica estándar implica recolectar elementos, construir estructuras y emparejar objetos para mantener un ciclo de crecimiento sostenido dentro de un entorno digital. Esta categoría de juegos de supervivencia infinita elimina la narrativa lineal y prioriza la gestión de tiempo y espacio, permitiendo al jugador expandir su área de influencia de forma gradual y sin límites preestablecidos.