La categoría de juegos de bloques se caracteriza por la construcción creativa y la exploración en mundos generados proceduralmente donde los jugadores manipulan materiales para crear estructuras complejas y gestionar recursos esenciales para la supervivencia. Los objetivos comunes incluyen recolectar materias primas como madera y piedra para elaborar herramientas y refugios mientras se interactúa con un entorno dinámico compuesto por cubos de diferentes texturas y propiedades físicas. Estos entornos permiten modificar el terreno y edificar sistemas complejos utilizando una mecánica de colocación y destrucción de bloques que define la esencia de este género interactivo, destacando la importancia del juegos de construcción con bloques como pilar central de la experiencia.